mardi 26 août 2014

Ahora que está embarazada es más importante que nunca que se cuide. 2°Parte




2°Parte. "Amor Relacion Pareja Sexualidad Juegos"


Ahora que está embarazada es más importante que nunca que se cuide.



Nutrición y suplementos

 

Ahora que usted está comiendo para dos (¡o más!), no es el mejor momento para escatimar calorías o ponerse a dieta. De hecho, "Amor Relacion Pareja Sexualidad Juegos" le ocurre justamente lo contrario -necesita aproximadamente 300 calorías diarias más, sobre todo cuando el embarazo esté bastante avanzado y el bebé crezca más deprisa. Si usted está muy delgada, es muy activa o espera gemelos, necesitará ingerir todavía más calorías. Pero, si tiene sobrepeso, es posible que su médico le recomiende no aumentar tanto la ingesta de calorías.

 

Comer de forma saludable siempre es importante y especialmente durante el embarazo. Por lo tanto, asegúrese de que las calorías que ingiere proceden de alimentos nutritivos que contribuirán al crecimiento y desarrollo del bebé.

 

Intente seguir una dieta equilibrada que incorpore los siguientes alimentos:

•carne magra

•fruta

•verdura

•pan integral

•productos lácteos de bajo contenido en grasas

 Para mantener la salud y belleza 67 usted debe segir lo siguiente.

Si sigue una dieta saludable y equilibrada, tendrá más probabilidades de obtener los nutrientes que necesita. Pero necesitará más nutrientes esenciales (sobre todo calcio, hierro y ácido fólico) que antes de quedarse embarazada. El profesional de la salud que supervise su embarazo le recetará vitaminas prenatales para estar seguro de que tanto usted como su bebé en proceso de crecimiento se están alimentando bien.

 

De todos modos, el hecho de tomar vitaminas prenatales no significa que usted pueda seguir una dieta desequilibrada. Es importante que recuerde que debe alimentarse bien durante el embarazo. Las vitaminas prenatales son suplementos para completar la dieta, no la única fuente de esos nutrientes tan necesarios.

 

 

Calcio

 

La mayoría de mujeres de diecinueve años en adelante -incluyendo las que están embarazadas- no suelen ingerir diariamente los 1.000 mg de calcio recomendados. Debido a que los requerimientos de calcio de un bebé en proceso de crecimiento son altos, usted debería aumentar el aporte de calcio para impedir que se le descalcifiquen los huesos. Probablemente el suplemento vitamínico prenatal que le recete el médico contendrá calcio.

 

Entre las fuentes ricas en calcio se incluyen:

•los productos lácteos bajos en grasas, incluyendo la leche, el queso pasterizado y el yogur

•los productos enriquecidos con calcio, como muchos los zumos de naranja comercializados, la leche de soja y los cereales

•las verduras de hoja verde oscuro, como las espinacas, la col rizada y el brócoli

•el tofu

•las judías secas

•las almendras

 

Hierro

 

Las mujeres embarazadas necesitan ingerir aproximadamente 30 mg de hierro cada día. ¿Por qué? Porque el hierro es necesario para fabricar hemoglobina, el componente de los glóbulos rojos encargado de transportar oxígeno. Los glóbulos rojos circulan por el cuerpo para transportar oxígeno a todas las células.

 

Si una persona no tiene suficiente hierro, su cuerpo no podrá fabricar suficientes glóbulos rojos y sus tejidos y órganos no recibirán el oxígeno que necesitan para funcionar correctamente. Por eso es especialmente importante que las mujeres embarazadas ingieran suficiente hierro a través de la dieta, tanto para su salud como para la de sus bebés es proceso de desarrollo.

 

A pesar de que este nutriente se puede encontrar en distintos tipos de alimentos, el hierro procedente de la carne se absorbe más fácilmente que el de origen vegetal. Entre los alimentos ricos en hierro se incluyen:

•la carne roja

•la volatería de carne oscura

•el salmón

•los huevos

•el tofu

•los cereales enriquecidos con hierro

•las judías secas y los guisantes

•las frutas deshidratadas

•las verduras de hoja verde oscuro

•la melaza negra

 

 

Ácido fólico

 

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan que todas las mujeres en edad de procrear -y sobre todo aquellas que quieran quedarse embarazadas- tomen un suplemento de 400 microgramos (0,4 mg) de ácido fólico cada día, aparte del ácido fólico ingerido a través de la dieta. Puede formar parte del suplemento multivitamínico prenatal o bien tomarse aparte

 

¿Por qué es tan importante el ácido fólico? Los estudios han mostrado que tomar suplementos de ácido fólico un mes antes de la concepción y durante los tres primeros meses de embarazo reduce en hasta el 70% el riesgo de que el bebé nazca con un defecto del tubo neural.

 

El tubo neural -que se forma durante las primeras semanas de embarazo, posiblemente antes de que una mujer sepa siquiera que está embarazada- acaba dando lugar al cerebro y la columna vertebral del bebé. Cuando el tubo neural no se forma o cierra correctamente, el resultado es un defecto del tubo neural, como la espina bífida.

 

De nuevo, el profesional de la salud que supervise su embarazo le recetará un suplemento multivitamínico prenatal que contenga la cantidad adecuada de ácido fólico. Algunos profesionales de la salud recomiendan incrementar todavía más el aporte de ácido fólico, especialmente en aquellas mujeres que han tenido previamente un hijo con un defecto del tubo neural.

 

Si usted adquiere un suplemento multivitamínico de venta sin receta médica, deberá tener en cuenta que, aunque la mayoría de ellos contienen ácido fólico, no todos contienen la cantidad adecuada para cubrir las necesidades nutricionales de una mujer embarazada. De modo que lea atentamente los prospectos de los distintos suplementos y pida consejo a su médico antes de adquirir uno.



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dimanche 17 août 2014

Tapame con tu pelo esta noche mi amor



Junta tu roja boca con la mía,
¡Oh Estrella la gitana!
Bajo el oro solar del mediodía
morderé la manzana.

En el verde olivar de la colina
hay una torre morena,
del color de tu carne campesina
que sabe a miel y aurora.

Me ofreces en tu cuerpo requemado,
el divino alimento
que da flores al cauce sosegado
y luceros al viento.

¿Cómo a mí te entregaste, luz morena?
¿por qué me diste llenos
de amor tu sexo de azucena
y el rumor de tus senos?

¿No fue por mi figura entristecida?
¡Oh mis torpes andares!
¿Te dio lástima acaso de mi vida,
marchita de cantares?

¿Cómo no has preferido a mis lamentos
los muslos sudorosos
de un San Cristóbal campesino, lentos
en el amor y hermosos?

Danaide del placer eres conmigo.
Femenino Silvano.
Huelen tus besos como huele el trigo
reseco del verano.

Entúrbiame los ojos, con tu canto.
Deja tu cabellera
extendida y solemne como un manto
de sombra en la pradera.

Píntame con tu boca ensangrentada
un cielo del amor,
en un fondo de carne la morada
estrella de dolor.

Mi pegaso andaluz está cautivo
de tus ojos abiertos;
volará desolado y pensativo
cuando los vea muertos.

Y aunque no me quisieras te querría
por tu mirar sombrío,
como quiere la alondra al nuevo día,
sólo por el rocío.

Junta tu roja boca con la mía,
¡Oh Estrella la gitana!
Déjame bajo el claro mediodía
consumir la manzana
samedi 16 août 2014

¿En verano tenemos más sexo?


¿En verano tenemos más sexo?

 

 

Los cuerpos bronceados parecen anunciar la época sexualmente más intensa del año. Sin embargo, la  auto exigencia puede generar frustración en muchos casos. Y ustedes, ¿prefieren la cucharita invernal, los sudores veraniegos, o todo el año es Carnaval?

 

Recuerde que a máxima de que, de por sí, “el verano es la temporada sexualmente más activa”, tiene sus adeptos y sus detractores. Además, están quienes militan por una sexualidad igualmente satisfactoria todo el año y tienen la suerte de poder llevarlo a la práctica.

 

Es muy difícil saber a ciencia cierta lo que la gente hace en su intimidad. Si se toman en cuenta los relevamientos que aseguran que nacen más bebés entre agosto y diciembre que durante el resto del año se puede calcular que la actividad sexual de esas parejas fue más intensa nueve meses antes, es decir, entre enero y mayo. En realidad, los meses de mayor natalidad varían según el año. Las listas de reservas en las maternidades estallan en septiembre, octubre y abril, con lo cual, contando nueve meses hacia atrás, el puntero señala los meses de vacaciones, tanto de invierno como de verano.

 

Claro que esto no necesariamente indica que hay más sexo en esos meses. La realidad es que en esos recesos las parejas, por cuestiones relacionadas con la planificación del año laboral, deciden dejar el método anticonceptivo para quedar embarazadas.

 

En España, también septiembre y octubre son los meses con más nacimientos (cuando diciembre y enero son allí los meses más fríos del invierno) y esto parece darles la razón a quienes descreen que el verano sea invariablemente “la” temporada para el sexo.

 

 

 

 

Del mito a la verdad

 

 

Cientos de artículos periodísticos aseguran que la vida sexual es mucho más intensa en verano que en los meses más fríos del año. El sol, además, activa la producción de oxitócica por las células de la piel, y eso, asegura la literatura científica, fortalece los estímulos placenteros.

 

Así, parece no quedar duda de que el verano es más excitante. Pero suele pasar que el espejo, o la pareja (que además está preocupada por el dinero que están gastando), o los chicos que reclaman permanente atención, o los problemas cotidianos que ni en vacaciones dan descanso o la salud de un cuerpo que ya no es el de los veinte, perturben esa imagen idealizada del verano como “la época más propicia”. Y muchos se preguntan, apretando los dientes: “¿Quién dijo que hay más sexo en verano y en vacaciones?”

 

 

 

El valor del momento

 

La actividad sexual depende de muchos y muy diversos factores. Independientemente de que se diga que el verano es “la” época, lo importante es el momento personal que se atraviesa. Por ejemplo, estar en el ámbito más sensual o excitante pero con una relación de pareja quebrada seguramente no dará buenos resultados.

 

Otra “trampa” es querer tener todo el sexo que no se tuvo durante el año laborable. No hay que olvidar que las vacaciones suelen conllevar su propio menú de actividades y situaciones que no siempre dejan tiempo ni ocasión para la intimidad: realizar excursiones, convivir con toda la familia en un ámbito más reducido que el cotidiano, salir a comer, estar más cansado que de costumbre, organizarse para ir a la playa, entre otras.

 

 

En las vacaciones, también, los padres suelen pasar con sus hijos más tiempo que de costumbre. Eso hace que no siempre el verano sea, para las parejas con chicos, el mejor momento para tener relaciones. La convivencia más intensa, además, favorece la emergencia de los conflictos que la rutina ayudó a disimular.

 

 


 

Todo el año son vacaciones

 

A algunas personas les genera fantasías la imagen del calor y los cuerpos en la arena. Están los que se excitan más en invierno, con la intimidad junto al fuego, y para otros cualquier ocasión es igualmente motivadora. La posibilidad de tener una vida sexual intensa depende de dónde vive la persona, qué hace en sus vacaciones, o dónde tiene posibilidad de estar. En síntesis: se puede tener una buena sexualidad todo el año.

 

Esta “buena sexualidad” no depende del clima ni tiene tanto que ver con la frecuencia de las relaciones, sino con el grado de satisfacción que cada persona es capaz de encontrar en su vida sexual. La época más propicia para el sexo depende de cada uno y es algo muy subjetivo. Y hacer coincidir las fantasías con la realidad es todo un arte.

 

 

 

 

Tipos para poner en práctica:

 

* Tanto en verano como en invierno, el buen diálogo en la pareja siempre suele ser mejor determinante de buen sexo que la temperatura ambiente.

 

* Para que las vacaciones sean sexualmente intensas, es primordial elegir un sitio donde haya muy pocas cosas para hacer.

 

* El parámetro de una buena sexualidad es el grado subjetivo de satisfacción, y no la frecuencia ni la cantidad de relaciones. No hay una definición “científica” universal de lo que es “tener buen sexo”, válida para todas las personas.

 

 

 

 

Por el doctor M. Dávila, médico urólogo y asesor científico del Boston Medical Group para España.

 

 

 

Para usted… ¿Cuál es la mejor época del año para tener sexo? ¿El verano despierta tu termómetro corporal? ¿O el frío del invierno te invita a calentarte entre las sábanas?

 

Comenta lo que opinas, aporta tu experiencia a la ciencia del conocimiento. Gracias a todos.

 

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